como cambiar el destino

¿Cómo Cambiar Tu Destino?

Destino, esa palabra que muchos consideran de tendencia paradigmática, mística y superstición recibe nuestra atención, en especial por la preocupación de aquellos que han vivido pensando que están sentenciados irremediablemente a vivir de una manera, a conformarse con una situación, lugar, cosa o incluso persona.

Si nuestro destino no se puede cambiar, entonces para qué soñar. Por eso vale la pena preguntarnos, ¿Nuestro destino ya está escrito? ¿Nuestro futuro está prefijado?
¿Es inalterable o puede cambiarse?

Clic sobre el VIDEO:

Vamos al grano, ¡comencemos!

Piensa en esto:
Tú serás producto y víctima del entorno hasta el día que decidas salir del medio, te preguntarás: ¿cuál medio?:
el medio-ambiente social
el medio-cre estilo de pensar
el (pro-medio), así es, cuando no permitas que te traten como una copia, como uno más del montón.

Ahora bien, si no quieres ser producto y víctima del medio, entonces debes tomar las riendas de tu destino. Te preguntarás y cómo puedo hacerlo, ¿Cómo cambiar tu destino? ¿Cómo conquistar tu destino?

¿Qué es el destino? Esa debe ser la primera pregunta. Quiero darte una visión más práctica y realista. Es precisamente la parte de vida que te aún te queda. No solo tu parada final, sino todo el trayecto, que te conducirá allá.

Comencemos aclarando de una vez que tu destino no está inalterablemente escrito.

Creo que eres bastante inteligente como para dejar tu vida en manos del augurio y los presagios de una bola de cristal.
Pienso que eres suficientemente listo o lista como para dejar que el destino de todo tu cuerpo lo determine alguien con solo leer tu mano. ¿Acaso no cuentan tus pasos?
Entonces, ¿Cómo Cambiar tu destino? A continuación los 4 Pilares para cambiarlo:

1) Mira tu Destino como un libro en continuo proceso de escritura.

Si tu destino es como un libro, aquí surge un gran interrogante: ¿Quién está escribiendo tu libro?
En manos de quién o quiénes se encuentra el bolígrafo.

Tu destino es… tu libro, no deberías concederle a cualquiera el poder de escribir tu vida.
Escúchame bien, esta es la clave, yo puedo decidir quién entra y quién no a mi historia.
Por ejemplo, en muchas ocasiones hay personas que han buscado hacerme enfadar, pero no les he permitido robarse el protagonismo, no les he permitido firmar ni una página en el libro de mi existencia. Afortunadamente Dios me concedió el poder de decidir a quién le abro la puerta.

Cuidado porque este poder opera en los dos sentidos. Hay personas que van a intentar amargarte, entristecerte, deprimirte o por el contrario van a querer convertirse en el centro de tu felicidad, en el objeto de tu dicha, en el motor de tu vida, cualquiera de los dos extremos es peligroso.
No les otorgues ese poder. A la postre, esas dependencias suelen ser sentimentalmente devastadoras.

Un amigo me refirió una profunda frase que atesoro hasta hoy:
Aquella persona que te hace enfadar te domina… No le otorgues ese poder…

No permitas que cualquiera manipule a su antojo tus estados emocionales.
Cuidado, no debes permitir que alguien determine en qué páginas te hará llorar o en qué escenas te permitirá ser feliz. Es como si tuvieras que pedir permiso para sonreír o tuvieras que mendigar amor. No dejes que alguien te convierta en el limosnero de tu propia novela.
¿Has escuchado la frase?

“Eres el único que me hace feliz o mi expareja me arruinó la vida”
No importan los gestos, las palabras o actitudes de otros, solo tú determinas cuando sentirte ofendido ¿Cómo es posible que haya personas que ni se inmutan, no les hace ni cosquilla ciertas cosas que a otros los irrita y los saca de casillas? ¿Sabes por qué no se inquietan? Porque aprendieron a no cederle el poder. Eres tú quien le otorga el permiso a un recuerdo, un pensamiento o un sentimiento para que se hospede meses o años en tu mente y tu corazón.

Entonces, no consientas que la ausencia o la presencia de una persona, una situación o una cosa roben el protagonismo de tu historia. De lo contrario vas a llevar una vida accidentada mientras sigas dejándote gobernar meramente por las reacciones emocionales del corazón. En este punto debes estrenar y entrenar tu cerebro para establecer un camino de decisiones y acciones que te lleven a conquistar tu destino. Sé producto de tus iniciativas y no víctima de tus reacciones.

Todo tu destino tiene que ver con quién lleva verdaderamente el control en tu vida.

Tal vez estás pensando, ya es tarde para mí… Déjame decirte que aún estás a tiempo. Si (estás leyendo) (me estás escuchando) aún tu historia no ha terminado, escucha lo que puedes hacer en los siguientes pasos:

2 ) Borrón y cuenta nueva.

No te amargues más, no te martirices, ni te tortures más por las oscuras páginas de tu pasado.
Enfócate en las páginas en blanco, tu futuro.
…olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante… (Filipenses 3:13) Era la actitud del apóstol Pablo cuando el fantasma de los recuerdos quería manchar las páginas blancas de su futuro.

Piensa de la siguiente manera: Tengo el derecho de volver a empezar. Ayer a la media noche terminó tu pasado. El amanecer trae una nueva luz para tomar decisiones y efectuar cambios.
No seas esclavo, adicto y prisionero de tu pasado. Conviértete en autor, diseñador, arquitecto y constructor de tu destino.

Vence el miedo y cámbiale ese trágico título al libro de tu vida, titula tu futuro basado en tus nuevas expectativas. Deja atrás el pesimismo y entiende que, a diferencia de tu pasado, tú sí puedes cambiar tu futuro. No desperdicies con cualquiera tus páginas en blanco, el pasado es pasado, no permitas que las sombras del ayer oscurezcan tu futuro.
Aún te queda vida, cada día es una página limpia, no deje que cualquiera las ensucie, valora tu dignidad, cuidado con dejarte pisotear en tu propia historia.

Si vas a concederle a alguien participar en alguna escena de tu vida, asegúrate que cada una de sus apariciones en las páginas de tu vida sean actuaciones supervisadas y aprobadas previamente, recuerda, es tu historia, es tu libro.

3) Cambia lo que sí se puede Cambiar

Tu destino no va a cambiar si después de (escuchar este vídeo)/(leer estas 4 estrategias) sigues haciendo lo mismo, para cambiar todo tu destino comienza con cambios mínimos, pequeños pero constantes, tal como te lo recomiendo en el libro El Poder de las Gotas (te dejo el enlace, es un libro gratuito).

En este punto debes diferenciar las cosas que puedes cambiar y las que no. Entiende que mientras que estés en este planeta, en la atmosfera social se crearán tormentas, así que, o te encierras en una cueva. Aprendes a caminar, sonreír y vivir a pesar de la tormenta.

Siempre habrá tormentas. Sería una mentira decir que no vendrán feroces tempestades, pues imposible es que no vengas dificultades. Muchas veces, de donde menos esperas, vienen tormentas. Por tanto, debemos entender que así es este planeta, y a menos que puedas irte a otro planeta debes aprender a ser más fuerte que la tormenta, más valiente que la tempestad.

Seguro que en tu libro aparecerán, días grises, nublados, lluviosos, tempestades e incluso, huracanes, pero lo que va a importar es la actitud que tú decidas asumir. Si tuviste la dicha que yo tuve cuando corría, jugaba y reía bajo la lluvia siendo un niño, entonces entenderás que mientras muchos se lamentaban porque se les dañó la fiesta, yo disfrutaba con la misma lluvia que a ellos les molestaba.
Saca partido de los días lluviosos. No te obstines en cambiar lo que no se puede cambiar, cambia tu actitud, cambia tu destino, esto sí se puede cambiar.

4) Toma decisiones, Nuevas decisiones.

Después de 20 años se encuentran dos viejas amigas de colegio, una de ellas, evidentemente azotado por la vida o el paso del tiempo, le pregunta a su amiga, te veo muy muy bien, dime el secreto ¿Qué tomas?
Tomo decisiones. Eso tomo, tomo decisiones.
Desde niñas conservo y cultivo la misma actitud pro-activa, me niego a ser producto y víctima del medio. Desde que me conoces sabes que me gusta hacer que las cosas sucedan, no permito que cualquiera tome el control del timón imponiendo su rumbo a mi destino. Si Dios me dio el poder lo quiero ejercer, le pido la sabiduría para tomar las decisiones correctas día a día.

Ya lo ves, el Destino es la suma de tus decisiones.

No es fácil tomar las decisiones correctas, pero son necesarias para que podamos cambiar el actual curso que lleva nuestro destino. Te advierto, si tu vida va hacia donde no deseas, quizá sea necesario hacer cambios fuertes en la dirección actual. Toma, toma decisiones.

Alguien dijo, voy tras lo difícil, porque para lo fácil siempre hay largas filas.
No te estoy vendiendo un producto, bueno, bonito y barato. Te estoy hablando de tu destino. Lo único que realmente te pertenece, es eso, tu destino. No le eches la culpa, ni al cielo, ni al infierno. Ni a tu pareja, ni a tu suegra, ni a tu jefe, ni a tu empleo.

No te puedes pasar toda la vida echándole la culpa a tus padres, al entorno, al gobierno o al mal tiempo. Ya deja de quejarte, lamentar y lloriquear… Buscar culpables no te solucionará nada, no cambiará tu destino.

Estamos hoy donde nos trajeron nuestras decisiones. Pero el lado bueno es que mañana llegarás donde la suma de tus decisiones te llevarán. Entonces, decide bien. No a la ligera, decide con conciencia, evalúa las consecuencias.

Para ayudarte a comprenderlo mira el destino como un árbol, un árbol de decisiones.

Cada rama se divide por lo menos en dos opciones. ¿Lo pienso o no lo pienso? ¿hablo o no hablo? ¿Lo hago o no lo hago?
La suma de tus pensamientos, palabras y tus hábitos (acciones) determinan tu destino.

…tal es el pensamiento del hombre así será su vida, su destino… (Proverbios 23:7)
Tú decides a qué pensamientos alimentas en tu mente.

…la vida y la muerte, o sea, Tu destino, están en poder de la lengua… (Proverbios 18:21)
Tú decides que palabras salen de tu boca, por consiguiente, lo que piensas, hablas y lo que hablas manifiesta la abundancia de lo que hay en tu corazón, el centro de operaciones donde se toman las acciones, las decisiones.

Tu Destino es tu Árbol de decisiones.
Tú decides, tienes tu destino en tus manos.

Cuando se dice que tu destino está en tus manos, no significa que consultes al adivino. Lo que quiere decir es que tu destino está en tu poder, tú defines tu rumbo con cada decisión, tú tienes el control de tu futuro. Así que no esperes cosechar dulces naranjas si estás sembrando semillas de limón ácido.

No permitas que la suerte determine tu existencia o la casualidad gobiernen tu destino, rechaza una vida tipo accidente, meramente como un saco de coincidencias. Cambia de decisiones, cambia lo que siembras y te aseguro que cambiará tu cosecha.

Conclusión

No es muy difícil saber cómo será la cosecha. No necesito bola de cristal. Solo déjame ver tres cosas:
la calidad de tus decisiones,
tus amistades y
tus hábitos y sin necesidad de ser un adivino puedo predecir tu destino, a menos que a partir de hoy tomes la decisión verdadera de cambio en estos tres ámbitos.

Toma como regalo este tremendo pasaje bíblico:
Deuteronomios 30:19-20 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti,

Por ultimo medita, si tu destino estuviera irremediablemente escrito la ley de la siembra y la cosecha sería falsa, pero Dios no puede ser burlado, su ley es cierta e inquebrantable, lo que tu siembres hoy, cosecharás mañana, tu destino.

Tú eres la causa y efecto de Tu Destino

Te recomiendo leer:
El Poder de las Gotas (Libro Gratis)
La Matemática del Noviazgo
Las 7 Preguntas más Delicadas del Noviazgo

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Walter R. Agualimpia

Walter RA

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